Los seres humanos somos animales sociales y, por tanto, es normal que consideremos fundamental quedar con nuestros amigos y familia y, por supuesto, conocer gente nueva. Sin embargo, ¿es saludable permanecer en un extremo en el que uno no se siente completo sin pasar tiempo con otras personas? Como ambivertida-extrovertida, siempre he tenido cierto conflicto interno por no tener demasiados amigos, a pesar de que la calidad de mis relaciones personales era muy satisfactoria.
Pues bien, si hay una frase que me ha ayudado muchísimo, es la siguiente:
«A los demás les das igual.»
Mi punto es simple: eres TÚ quien tomará tus propias decisiones en la vida. Eres TÚ quien se levantará cada mañana para acercarse a sus metas. Eres TÚ quien es responsable de tu propio bienestar y, por tanto, de tu felicidad, tu salud, tu economía, etc. En este sentido, no es tan sencillo pensar en todo esto cuando estamos constantemente haciendo planes para ver a nuestros seres queridos en lugar de dedicarnos tiempo a nosotros mismos. Por no hablar de que, hoy en día, estamos constantemente conectados, revisando nuestras redes sociales y, por ello, sobreestimulados por ruidos e imágenes sin fin. Así que, aunque estemos solos, seguimos en contacto con muchísima gente de todo el mundo, observando lo maravillosa que parece ser su vida y comparándonos con ellos.
No obstante, ya profundizaré en el tema de las comparaciones en otra ocasión. Ahora me gustaría reflexionar sobre lo siguiente… ¿Para qué es importante pasar tiempo a solas? ¿Qué pasos o planes seguiría yo para avanzar en ese camino?
Fíjate en que he escogido una pregunta potente para escribir esta primera entrada. En coaching, este tipo de estructuras son fundamentales, ya que siempre se han utilizado para hacer que las personas piensen de verdad. (Y, por supuesto, a mí me viene muy bien para practicar y mejorar). No diría que sea una pregunta sencilla: no creo que haya una única respuesta ni una única solución. Mi primera respuesta sería: es importante para conocerse a uno mismo. Todo el mundo necesita tiempo a solas para pensar en lo que realmente le apasiona y en qué errores puede aprender para tener éxito.
El 22 de julio de 2024 ocurrieron dos cosas: por un lado, cumplí 29 años. Por otro, empecé un viaje de una semana por Portugal que, literalmente, me cambió la vida. Fue entonces cuando reconocí que no era feliz con lo que estaba haciendo y que mi objetivo era ganar dinero escribiendo textos y mudarme fuera de España, como siempre había querido. Un detalle relevante de ese viaje es que lo hice sola. Necesitaba pensar con calma, sin estar oyendo consejos todo el tiempo, ya que necesito mucho tiempo para tomar decisiones importantes.
Fue una de las mejores experiencias de toda mi vida. Y ocurrió gracias a que fui por mi cuenta: era libre de visitar los lugares que realmente quería ver, y hubo momentos en los que pude sentarme en espacios tranquilos para reflexionar sobre mis asuntos y decidir cómo seguir adelante.

Por cierto, si te apetece ver más fotos de ese viaje, puedes visitar mi nuevo Instagram: @innaacqua
Para aprender a disfrutar del tiempo conmigo misma, empecé a hacer planes en solitario: ir de compras, hacer ejercicio, pintar, hacer fotos de lugares bonitos… ¡y aún me falta volver al cine sola! Solo lo hice una vez, en París, en 2018, y fue realmente una experiencia genial. Sin embargo, la mejor de todas fue en agosto de 2024, cuando fui sola a un concierto de Kate Ryan, conocí gente nueva y, una hora después del concierto… ¡nos la encontramos de frente! Aquí tienes la prueba:

Sé que puede parecer más fácil decirlo que hacerlo, y que puede llevar su tiempo, pero merece la pena, te lo prometo. Poco a poco. Daos la oportunidad de ver en directo a vuestros artistas favoritos; quién sabe si podríais abrazarlos después. Id de viaje para encontraros a vosotros mismos y quizás cambiéis vuestra vida a mejor. Solo salid de vuestra zona de confort.
En resumen, pasar tiempo a solas es crucial para alcanzar tus metas. Te permite centrarte en tus listas de tareas y planificar estrategias para completarlas… Y puede que sucedan cosas inesperadas.
Deja un comentario